Pasión por la natación

Apenas se abrió la inscripción de la nueva modalidad de talleres 2024, con la creación de After Schools Clubs (ASC), podía verse que la piscina del estadio San Sebastián estaría a tope. Además de los talleres de football y basketball, que se llenan con facilidad, la natación se convirtió en la actividad más demandada, con cerca de 50 estudiantes integrados a la disciplina.

La idea prendió de inmediato y es así que, tanto el lunes como el miércoles y jueves, salen buses repletos a los puntos de entrenamiento. Para los estudiantes de 5° a 8° básico, se ha destinado principalmente la piscina de la Universidad San Sebastián, ubicada en La Reina. En el caso de los estudiantes de 1° a 4°, se utilizan las instalaciones del campus Juan Gómez Millas, en Ñuñoa.

La piscina se organiza en pistas según el nivel de aprendizaje y dominio de los niños y niñas. En cada caso, un profesor o profesora, guía una rutina de ejercicios que dura cerca de 50 minutos.

Justamente, el tiempo ha sido uno de los desafíos logísticos que ha manejado la organización, para hacer más eficientes los traslados con el regreso de los estudiantes al colegio.

Nuestra Family Week ya es un hito

Lo que partió hace tres años como una oportuna iniciativa, se consolida ahora como una tradición.

Las bandas familiares, los apoderados exponiendo en las salas ante los estudiantes sobre sus profesiones, o las tardes deportivas son algunas de las actividades que dan vida e identidad a la Family Week del TEI, que este año tuvo su tercera versión consecutiva con una notable asistencia.

La satisfacción por esta actividad la reconoce el principal Nicolás Paraud, quien encabezó el equipo que la diseñó en 2022 por dos razones muy particulares.

“Primero, hace rato entendíamos que la familia en la sociedad se ha ido construyendo de distintas formas, por lo que teníamos que dar un espacio de reconocimiento para el grupo familiar, independiente de cómo se conformara. Con esto fuimos desestimando la celebración individual del día de la madre o del padre, por lo que puede significar para un estudiante quedar al margen de esta celebración. Esto no ocurre con la semana de la familia, que responde a un hilo mucho más inclusivo”.

“En segundo lugar, estaba la necesidad que nos daba el contexto del 2022, después de la pandemia, luego de un largo tiempo en que los padres y madres estuvieron fuera del colegio. Y ahí creímos que 2022 era una muy buena oportunidad de hacer una vuelta de página definitiva”, desglosa.

Este año la participación mantuvo el buen nivel de los años anteriores para Paraud.

“Tuvimos una importante cantidad de gente en las distintas actividades, en las tardes deportivas, las tocatas familiares, las visitas en las salas de clases con los apoderados contando de sus trabajos, hicimos feria saludable, hicimos diferentes actos cívicos, y terminó con una maravillosa kermesse, que, a su vez, tiene un tremendo indicador de la fuerza de la comunidad. Hay una señal muy fuerte de los objetivos que se pueden alcanzar cuando funcionamos unidos como lo hacen los 38 cursos que estuvieron con sus stands”, explica.

Lo que viene con el tiempo es una muestra de que se trata de un hito que es parte de la comunidad.

“En los próximos años no podríamos decidir nosotros como dirección, como equipo docente, si la Family Week se hace o no. Esta es una instancia ganada y es un derecho que cada integrante de la comunidad pasa a tener después de estos tres años de éxito”, concluye.

Revisa los mejores momentos en este video:

 

Family Week de cristobaldonoso

Un castillo hecho realidad

A la hora indicada, una helada mañana de sábado, el bus partió a Talagante cargado de herramientas, materiales y con el equipo dispuesto. Fue así como un grupo de 7 alumnos y alumnas del TEI se abrió camino para la construcción de un castillo de juegos en un sector vulnerable de la ciudad.

Liderados por un par de representantes de Techo Para Chile, los estudiantes del colegio concretaron lo que asomó como una gran idea primero, y que luego requirió de dos fines de semana de trabajo. En un sitio eriazo cercano a una población, terminaron pintando y compartiendo con los niños que llegaron a ver cómo la obra cambiaba el entorno.

La acción corresponde al ACTEI, grupo de acción comunitaria formado por estudiantes TEI en 2019. Esta vez, la llama la encendió la exalumna Florencia Miravalles, quien egresó en 2023 y forma parte de Techo Para Chile. Luego de tomar contacto con miss Carolina Bravo, encargada de la acción solidaria en el colegio, y apoyada por miss Claudia Melo, directora de Formación, la actual estudiante de psicología se encargó de saber qué intereses tenían los estudiantes para participar hasta dar con el proyecto. “Salió la idea de hacer un castillo como un espacio de juegos para niños/as y les gustó a todos. El grupo se motivó y trabajó con todas las ganas hasta que se terminó la obra. Lo bonito, además, es que mientras se construía, los niños/as del lugar se acercaban y conversaban con los chicos y chicas del grupo, agradecidos. Fue una experiencia muy linda”, resume.

British Week, rescatando la cultura británica

Entre el 22 y el 26 de abril vivimos una entretenida British Week, la celebración anual que busca fortalecer el vínculo de nuestro colegio con la cultura británica a través de diferentes actividades que abarcan todos los niveles.

En esta ocasión se buscó resaltar el aporte que los británicos han realizado a las artes, la cultura y la ciencia a través de la historia. Este fue el motivo que inspiró la tradicional Parade, hito inaugural de esta instancia, en la que todos los cursos interpretaron diferentes personajes históricos y desfilaron fente a todo el colegio.Otro momento destacado de fueron las presentaciones de “New Lyrics for Songs”, donde estudiantes de diferentes cursos presentaban canciones en inglés, con divertidas e interesantes variaciones en sus letras.

Como siempre, las impresionantes decoraciones de las puertas de las salas tuvieron protagonismo. Revisa la galería de fotos aquí.

Asimismo, uno de los momentos más solemnes de esta semana fue la entrega de las certificaciones Cambridge PET, FCE y CAE a nuestros estudiantes. Revisa más detalles en estanota.

El cierre estuvo a cargo del talento musical de nuestros estudiantes en The Battle of the Bands.

Video Opening Ceremony

 

British de cristobaldonoso

Video Battle of the Bands

Sello Cambridge: “Siempre voy a destacar este privilegio”

De viaje por Edimburgo, con el paseo por la Royal Mile, o con las vistas del castillo que domina el casco histórico, Samira Game alimentaba en mayo del año pasado, el sueño de estudiar en Escocia. No está lejos si se considera que se encuentra en segundo año de Letras Inglesas en la Universidad Católica y que con la certificación Cambridge que obtuvo en su paso por el TEI, cuenta con un nivel sobresaliente en el dominio del idioma.

Samira llegó al colegio en séptimo básico después de haber estado siempre en otras escuelas bilingües. Su interés en el área la condujo de inmediato a formar parte del sistema de certificación con la Universidad de Cambridge, un sello que el TEI adoptó a finales de los años 90 y que incluye tres niveles, desde séptimo a cuarto medio. La primera categoría es la B1, que se entrega en primero medio y que corresponde a etapa preliminar. Con un alza de la exigencia, viene luego la B2, que se entrega a los alumnos de tercero medio. Finalmente está la categoría C1, para los alumnos que siguen con el programa hasta cuarto medio.

-¿Cuál fue tu motivación para mantener esa certificación con el tiempo?

-Estaba familiarizada con ese sello, no por obligación, sino porque me acostumbré a seguir la preparación y también por todas las oportunidades que tiene el sello Cambridge. Al salir de cuarto medio busqué irme a estudiar al extranjero y había universidades que te decían necesitas tener tanto puntaje en esta certificación, por ejemplo, y yo agradecía de nuevo por haberlo dado, ya que tenía ese puntaje. Es real que te abre oportunidades. Al final me quedé acá, pero ahora veremos cómo salir.

-¿Cuánto se ha notado el nivel que lograste en algo tan específico como Letras Inglesas?

-En tooodo. En Lengua inglesa te hacen el 90 por ciento de las clases en inglés, entonces venir con una base tan buena, no solo lo que aprendiste en el colegio sino con la preparación Cambridge que hice en los últimos dos años, me ha ayudado un motón. Pensando en mis compañeros de curso, yo estoy en un nivel mucho más alto. Siempre voy a destacar el privilegio de haber estado en el colegio por el nivel de inglés. Todo se hizo más fácil.

-¿Qué caminos le abrió, por ejemplo?

-Me ha ayudado en lo académico. Tenemos un ramo que se llama lengua inglesa, 1, 2, 3 y 4, y ahí vemos cosas muy parecidas al modelo Cambridge, estructuras similares, ejercicios casi iguales. Es ver las estructuras que tuvimos en la prueba.

-¿Cuáles son sus sueños ahora?

-Quiero sacar el año de docencia después de terminar letras y hacer clases por un tiempo. Pero quiero también dedicarme a la investigación lingüística. Mucha gente ve letras y dice al tiro, literatura, pero también está lingüística, y eso es muy entretenido. Ahora, mi sueño sueño es ir a Escocia.

-¿Qué profesores recuerda en este camino?

-Hay muchos profesores, pero en inglés nombro a la Miss Danny Bahamondes. Ella siempre está en mi corazón. Siempre mantenemos contacto y hace poco hasta me mandó fotos de cómo salió la última British Week.

Experiencia PAES: Ingeniero con corazón de profesor

Con un 7 como nota promedio de toda su enseñanza media, Diego Inostroza cargaba con todas las expectativas de obtener un súper puntaje en la PAES. Como 6 compañeros suyos en el TEI, alcanzó los 1.000 puntos en matemáticas, lo que en su caso le permitió entrar en el lugar número 20 a Ingeniería Civil en la Universidad Católica. Lo explica con la máxima claridad y humildad en la convivencia que el colegio realizó con los alumnos de su generación para conocer sus experiencias. Lo explica con humor también, ya que Diego está lejos de ser un joven grave. Al revés, con modos elegantes se toma el tiempo para saludar y conversar con todos los que se acercan a felicitarlo, profesores, compañeros de otros cursos.

“Yo vengo del mejor curso, el más bonito, el B, que son los más simpáticos, aplicados. Los demás ahí nomás”, bromea.

Lo que más asoma en Diego es su gusto por volver al lugar al que llegó en pre kínder, por allá por el año 2009.

“Quise mucho a mi curso. El colegio es el lugar donde uno disfruta ser un cabro no más. Si se complementa bien con las notas, estás encaminado. Y no tiene que ser un 100 por ciento una cosa o la otra. Tiene que haber un balance.

-¿Cómo viviste el cuarto medio?

-Cuarto es un año muy bonito. Aparece la nostalgia y es muy brutal. Hay ceremonias y eventos, y el despedirse del cariño de tus compañeros. Son tus amigos, las mejores amistades que tendrás en tu vida. Por ejemplo, tengo a un gran amigo que conocí desde básica, Tomás Palau, y le debo mucho a él por eso de las experiencias de vida. Y es lo que más extraña del colegio, porque después en la universidad uno toma caminos distintos.

-¿La PAES fue como pensabas antes de enfrentarla?

-Más que nada hay que aprender a adaptarse. Hay que aprender que lo que lo que uno ve en el colegio no se pregunta de la misma manera, como una prueba escolar. Diría que es más general. Fue el colegio el que me ayudó a adaptarme, y me ayudó haber ido a preuniversitarios después. Te enseñan a hacer el swuitch, que es lo más complicado, porque puedes tener buen rendimiento en el colegio y todo, pero la PAES es distinta. Hay que aprenderse el formato y la manera es practicar.

-¿Qué influyó más en ti de parte de los profesores del colegio?

-Yo tuve un lazo fuerte con los profesores. De hecho, una de mis vocaciones más grandes es la pedagogía, y hacer clases. Incluso tengo un preuniversitario que está en formación. Hago clases en un preuniversitario en la Católica, y siempre me dediqué a hacer clases porque tuve muy buenos profes que me inculcaron ese sentimiento, de que es bacán enseñar a la gente, que mejore en ciertos ámbitos y entender lo que les cuesta aprender. Rescato a Cristián Espinoza, a Patricio Bissieres, a Soledad Ibaceta, que son profesores que me marcaron y me hicieron ver la pedagogía, algo que yo tendré que sí o sí hacer en el futuro.

-¿Descubres esa vocación ayudando a tus compañeros a estudiar?

-Sí, uno parte ayudando al compañero. Y si uno tiene buena voluntad, obvio. Después descubrí que explicaba bien. Y eso es clave, descubrir tu vocación más allá de elegir una carrera. Elegí ingeniería porque siempre pensé en pedagogía. Y antes también pensé en las humanidades, es decir algo no relacionado a las matemáticas, como estudiar derecho. Pero decidí por Ingeniería porque me gustaba estudiar y era aplicado en el tema. Mi motivación es hacer clases en el colegio, en la universidad, de Matemáticas, ingeniería y física. Por eso decidí sacar la ingeniería y desde allí transformarlo después en algo más social con la enseñanza. Actualmente con un amigo, también del colegio, Benjamín Hernández, estamos haciendo un preuniversitario que se llama Matelímite.cl y hacemos clases, contenidos en redes sociales, subimos ejercicios, hacemos material, y también realizamos clases particulares mediante ese medio. Ha sido bacán. Y en la pastoral de la Universidad Católica estoy haciendo clases de física para un curso de cuarto medio.

-¿Cuánto influyó tu familia en esta elección?

-En mi familia no conozco a nadie que sea matemático. Excepto un tío. Mis papás son humanistas, son abogados. Algo importantes es aprender a despegarse de la idea que tiene la familia de lo que se tiene que estudiar. Existe esa presión, que te ponen expectativas. A mí me pasó al revés. Mis dos papás abogados no me recomendaban mucho estudiar esa profesión. Tiene que ver con desapegarse con esas obligaciones y ver qué es lo que le gusta a uno. Y así yo encontré ese camino.

Experiencia PAES: El maravilloso viaje de Dominga

Instalada desde este año en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Dominga Ramírez todavía recuerda como siendo muy niña era de las que se colgaba en la reja para ver las ceremonias de los alumnos de cuarto medio en el TEI. Ahora que ya han pasado varios meses desde que salió como una de las alumnas más exitosas de su generación, con 1.000 puntos en matemáticas, la exestudiante del cuarto C recuerda vívidamente el ambiente que dejó atrás desde que entró a kínder, en 2010.

“Mi vida en el colegio fue una experiencia demasiado grata. Tengo recuerdos de todo, de la media, de la básica, del pre kínder. Desde muy chica miraba por la reja a los de cuarto medio, te colgabas como mono a mirar sus ritos, y eso se incrementaba después cuando cambiabas de patio y te acercabas más a los grandes hasta que formabas parte de ellos, de sus hitos. La guerra de agua es lo más entretenido que uno miraba en básica. Yo quiero, yo quiero, decía.

-¿Te llevas muchos amigos?

-Bastante. Soy una persona muy cotorra y me llevo muchos amigos. Mis papás son amigos de los papás de mis amigas y es un lazo muy bonito. Los compañeros de curso son como mi familia. Tengo una red de apoyo ahora que estoy en la universidad, con amigos de otros cursos.

-Te fue excelente en la PAES. ¿Cómo llevaste ese proceso?

-Yo sentía una presión interna porque la gente creía que yo iba entrar sí o sí. Pero siento que la pude manejar. Me propuse a comienzos del año que no me iba a estresar por eso, confiando en que tenía las capacidades para lograr una buena prueba. Fui al preu de Pedro de Valdivia. No necesitaba nada muy especial, me adaptaba. Lo del colegio me servía bastante. La verdad, yo me preparé para estos puntajes. Tenía la esperanza de sacar un puntaje alto, pero nunca quise decirlo. Me daba vergüenza. Pero sentía que me había preparado lo suficiente.

-¿Cómo defines la prueba PAES?

-Es mucha habilidad más que conocimiento. Pude haberme aprendido el temario de memoria, pero alguien que no se lo aprendió y tienen más habilidades que yo puede llegar a darla en el mismo nivel. Es una prueba que se parecía a las que nos habían hecho. Creo que es mucha práctica, para agarrarle el gancho a las preguntas. No es que te sepas todo lo de la célula o todas las fórmulas, pero depende de que sepas razonar de acuerdo al contexto.

-¿Hay profesores que recuerdes como fundamentales para este logro?

-Sí, hay dos, que ahora que estoy en la universidad, veo que me ayudaron muchísimo. Sobre todo en química y en matemática. En química, la miss Mirtha Sandoval. Es sequísima. Yo estuve en el diferenciado de química y fue una tremenda experiencia, un avance total. Por ejemplo, ahora tengo un ramo de química en la U y creo que ese ramo de verdad te da una base muy buena. Esta profe nos llevaba más allá. No se quedaba en el currículum. Nos hacía pensar. Como que hay ciertas habilidades que me han servido para enfrentar pruebas ahora, el pensamiento que te están pidiendo, porque en el fondo todo ahora se enfoca hacia la habilidad.

-¿Y en matemáticas?

-Todos los profesores, pero en particular Patricio Bissieres y Ricardo Valenzuela. Los dos fueron mis profesores en cuarto y me sirvieron mucho. Patito, por ejemplo, que así le decimos, fue esencial en el diferenciado de matemáticas, porque nos llevaba a pensar más allá. En el momento uno dice: chuta, para qué. Porque estás preocupado de otra cosa en cuarto medio, pero después uno lo agradece demasiado. Una cosa es aprender la materia y otra es de verdad entender. Y el apoyo fuera de las clases. Me acuerdo, por ejemplo, que Míster Ricardo Valenzuela siempre me hacía saber que yo podía ir más allá. Me daba confianza, me inspiraba.

-Fue un apoyo clave en lo académico.

-Sí, pero hay muchos más profes que influyeron en mi formación. Yo jugué básquetbol desde la básica. Partí en segundo y seguí hasta cuarto medio. Cuando empecé no sabía ni botear y era una vergüenza ir a verme en los partidos. Mis papás me dicen que les daba vergüenza porque era mala con ganas. Jajaja. Y te digo que después terminé siendo hasta capitana. Estos profesores de básquetbol me inspiraron a proponerme un objetivo y a lograrlo. Yo iba a entrenar después con mi papá. Porque los profesores te ayudan no solo en el ámbito académico, sino humano, y deportivo en este caso. Son profesores que me llevo con el corazón, porque crecieron conmigo. Guillermo Pinochet fue mi profesor de basket hasta séptimo básico, y después Viviana Pino, la Fran, el Rafa Rojas. Todos ellos fueron muy apoyadores y me hicieron crecer mucho como persona. Yo creo que no solo nos estaban enseñando un deporte, porque creo que la mayor parte del trabajo en equipo que tengo hoy, trabajos grupales, lo saqué de ahí. Son habilidades muy bonitas y poderosas.

“Estamos acá por los estudiantes”

El ambiente de comunidad que encontró en The English Institute fue lo que cautivó a Claudio Loyola cuando ni siquiera era apoderado del colegio. Y esa misma comunidad fue la que lo motivó años después para tomar un desafío mayor y encabezar TEI Parents’ Association, una agrupación que representa a padres y apoderados y que cobró vida después de años de ausencia.

Junto a Daniela Alvarado, vicepresidenta; Sergio Castro, tesorero; Francisca González, secretaria; y Andrea Villarreal, coordinadora, el ingeniero civil recuerda que toda esta historia comenzó cuando en realidad vivía en Algarrobo junto a su esposa Paulina, y ambos empezaron a pensar en dónde podría estudiar su hijo Santiago, hoy alumno de tercero básico.

“La educación de Santi nos trajo a la ciudad. Buscábamos un proyecto bilingüe como primera referencia. Mi sobrino y mi sobrina estaban en el TEI, así que ya era una opción seguir a la familia. Pero no fue solo ese criterio, porque cuando comenzamos a conocer el colegio en las actividades de mis sobrinos, nos gustó la comunidad que se generaba. Antes de ser apoderado del colegio yo ya venía a las actividades, de fiestas patrias, por ejemplo, y sabía cómo era todo. Mi sobrino es deportista y yo notaba que le daban mucho espacio para que pudiera desarrollarse como tenista, porque era su deporte. Fue en función del colegio que decidimos nuestra residencia en Santiago. Es para nosotros un proyecto de vida”.

El proyecto se fue desarrollando y adquirió otra dimensión luego de la elección realizada en mayo, cuando Claudio se erigió como presidente del centro de padres y apoderados con el 56 por ciento de los votos, en una competencia con dos listas en juego. Ahora, el flamante equipo inició un periodo de tres años y empieza a definir su horizonte

-¿Cómo se formó el grupo que da lugar a la directiva?

-Hubo coincidencias importantes desde el principio. El colegio hizo tres llamados a participar a los que estuvieran interesados y yo, curiosamente, me informé al final. Pero vine, me encontré con un apoderado conocido, y dije: me sumo acá. Ahora, en ese momento vi que la mayoría estaba por contribuir, por colaborar, por lo que yo podría haber participado en una u otra lista, porque al final el objetivo es bien central, fortalecer el proceso educativo de los niños. Incluso al principio tuve la idea de que construyéramos una única lista, pero al final me allané a la idea de que para el colegio era importante un concepto de elecciones.

-¿Cómo se definieron entonces?

-Al ver los postulantes, me llamó la atención que en el grupo que armamos había bastante diversidad, de profesiones, de cursos, y también de generaciones, porque Francisca, nuestra secretaria, es muy joven, su hija es bien chiquitita, y ella es exalumna. Por otro lado, yo soy uno de los mayores de la lista, y también coincidimos en el nivel. Y estaba el tesorero, porque justo coincidió que Sergio es contador auditor, lo que era muy bueno. En el caso de la vicepresidenta, Daniela, ella es de formación nutricionista, y les da una mirada distinta a los elementos importantes en el desarrollo de los niños. Y tiene también formación en administración de empresas. Ella es la que está siempre convocando, y es la que ahora está llamando a la formación de las comisiones que hemos definido. Y Andrea me pareció también una persona muy interesante, porque tiene una formación muy relacionada con la sostenibilidad. Tiene una fundación relacionada con el tema, y en eso enganchamos especialmente, ya que la sostenibilidad es algo que desarrollo por mi trabajo.

-Se armó un ecosistema.

-Me parece que sí, porque había cosas que nos hacen funcionar bien, que aportaban al objetivo y se cubría los aspectos prioritarios, que este sea un equipo con un proyecto, capaz de gestionarlo, y que tuviera buena relación con el colegio. Para mí era muy importante pararme desde el espacio de la colaboración, ya que esta es una comunidad muy sólida, que tiene mucho cariño por lo que hace. Entonces creo que habría sido una mala idea haber sumado una agrupación de padres que viniera a generar una disrupción en algo que tiene una base tan sólida.

-¿Cómo evalúa el proceso?

-Me gustaron las elecciones, fue entretenido. Creo que se puede perfeccionar para las siguientes vueltas. Pero con el tiempo que teníamos encima fue un proceso bonito. Nos permitió compenetrarnos no solo con los objetivos del colegio, sino entre nosotros, como grupo, como equipo. Y en particular hubo interacción con los apoderados. Nosotros nos pusimos como meta dar a conocer el proyecto y veníamos todos los días al colegio a pararnos aquí en la fila, a hablar con los apoderados. Algunos me decían, sí te conozco. Hicimos una cuenta de Instagram para las elecciones, subíamos información sobre el proyecto educativo. Pusimos en el centro algo que fuera algo muy concreto de lo que queríamos hacer. En algunos casos teníamos un video que contaba quiénes participaban en la lista, y en otros casos aparecían otros papás dándonos su apoyo con sus propios videos.

-¿Cómo convivieron las dos listas?

-Antes de que se supieran los resultados, nos apoyamos. Fue una elección muy limpia. Es importante que se mantenga porque es una comunidad que perdura. No queremos tener bandos o separaciones que no tienen sentido.

-¿Qué horizonte tienen ahora?

-Bueno, ya armamos nuestras comisiones. Como equipo decidimos en el inicio de esta aventura poner el foco en los niños y en las niñas. Somos una asociación que agrupa a los papás con el objetivo de contribuir al proceso formativo en todas las dimensiones. Pensamos hacerlo por tres vías. Primero, ver lo que los estudiantes necesitan y quieren. Es muy importante no olvidar que estamos acá por ellos, por los estudiantes. Nos preocupa el cuidado, las necesidades que ellos tengan y las expectativas que tienen de los papás para contribuir. De hecho, tenemos previsto conversar con el Centro de Estudiantes para recoger de ellos lo que necesitan. Para que todo esto ocurra sumamos el proyecto educativo y la comunidad. Ahí están nuestros tres ejes.

-¿Cómo entra lo de la comunidad?

-No podemos hacer nada de lo otro si no tenemos soporte de la comunidad. Y para generar comunidad vamos a buscar mantener una relación con el centro de estudiantes. Queremos recuperar también el centro de exalumnos, los scouts. Hay papás que son muy motivados con los talleres complementarios. También allí hay comunidad. Todos esos grupos debemos considerarlos. El objetivo marco de este proceso de tres años es instalar el Centro de padres como parte de la comunidad, como una parte activa, sobre todo considerando que el comité de delegados lleva tres años, y está en el inconsciente que los delegados tienen un rol. Para nosotros también es importante marcar nuestro rol.

-¿En qué quedan los delegados?

-Ellos también son parte de la comunidad. Es bueno que estén, porque ellos ven directamente muchos temas de sus cursos. ¿Y qué pasa si el problema de sus cursos es transversal a todo el colegio? Bueno, ahí está el centro de padres. Por eso al colegio le interesa tener un centro de padres, porque necesita tener un ente representativo para intercambiar opiniones. Pero también hay muchos detalles o cosas pequeñas que permiten facilitar la comunicación entre el colegio y los apoderados. Y además necesitamos la capacidad de identificar las cosas que son de interés transversal.

-Una comunidad con identidad reconoce bien los ritos. ¿Cuáles son los que a usted más le impactan del colegio?

-A mí me encanta cuando está el gaitero en la British Week. Y ahora, me encantó también el inicio de la Family Week. Justo hoy, mi hijo, Santi, estaba con fiebre en la casa y no pudo venir. Cuando supo que venía, me empezó a preguntar: ¿A cuál acto vas? ¿Al de sexto hacia arriba o al de primero a sexto? Él está en tercero básico y ya me explica todas las dinámicas del colegio. Yo creo que todos los niños tienen claro eso. Si es a las 8.30, vas a ir a este acto, me decía. Y eso, creo que lo repiten los compañeros de Santi. Me llama mucho la atención porque siento que los niños en general en el colegio se sienten parte de él. Me da la idea, y es una opinión muy personal, que el acento que ha puesto el colegio en temas de diversidad ha permitido que los niños se sientan como parte del colegio. En los más grandes y en los más chicos hay un trabajo importante en reforzar estas tradiciones. En la Family me encanta cuando hacemos los stands, porque participamos los papás, nos ponemos de acuerdo. Me hubiese gustado participar en las bandas, porque tengo hermanos que son músicos, pero bueno, no los logré enganchar esta vez para que vinieran.

Conformación del TPA 2024-25

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¡Nuevo Plazo! Inscríbete en el Festival de la Voz 2024

–Nuevo plazo para inscribirse en Tei Voice Festival: 15 de julio–

Llegó el momento más esperado del año para los cantantes de nuestro colegio. Entre el miércoles 23 y viernes 26 de julio se llevará a cabo nuestro TEI Voice Festival, que en su 13° edición, incorporá algunas novedades.

La más importante, es la inauguración de una nueva categoría dirigida a los/as profesores/as, equipos de apoyo y todos quienes trabajen en el colegio, los que por primera vez, podrán demostrar su talento vocal en esta instancia.

Para participar deben enviar un video cantando la canción que presentarás al correofestivaldelavoz@tei.cl.El nuevo plazo para el envío es hasta el 15 de julio.

Es muy importante revisarlas bases del concurso para conocer el formato del video y todos los requisitos que deben considerar al momento de postular.

VER BASES.

Te compartimos a continuación las categorías del certamen:

  • Educación Básica: 1° a 4º (Pueden participar con integrantes de la familia).
  • Educación Básica: 5º a 8º(Solista, dúo, trío y/o banda).
  • Educación Media: Iº a IVº(Solista, dúo, trío y/o banda)
  • Categoría de Profesores (Solista, dúo, trío y/o banda)
  • Early Years:encuentro musical en el que participarán todos/as los/as estudiantes de estos niveles.

¡No te pierdas esta gran oportunidad de demostrar tu pasión por el canto!

Estudiante de Tercero Medio creó un logo que hará historia.

Si los Monitores de Recreo se han convertido en un acierto en los patios del colegio, Sam se encargó de darles identidad, creando el símbolo de esta iniciativa, con una nueva versión de Teíto.

Así es como el melenudo león con los colores del colegio, se transformó en la figura que identifica a los profesores que desarrollan variadas actividades en los recreos de 1° a 6° básico, con el objetivo de promover un ambiente escolar inclusivo. Todo eso lo tenía claro Sam al momento de componer una obra que ahora toma vida y empieza a formar parte de la historia del colegio.

¿Qué fue lo que te motivó para crear el logo de los monitores de recreo?

Primero, el que me hayan preguntado a mí específicamente me motivó a querer dibujar a Teíto. Si no me hubiesen preguntado, igual lo hubiese dibujado. Es de las pocas cosas que para mí sobresalen en el colegio. Conozco a Teíto desde pre kínder. Recuerdo bien y con cariño cuando nos hacían llevarnos el peluche. ¡Cómo me gustaría tener un Teíto! Es una de las cosas que me gusta recordar. Otras cosas que recuerdo con cariño es cuando jugábamos en los resbalines.

¿Cómo fue el proceso creativo?

Primero que todo quise ver cuál era la estética que quería hacer para el personaje. Después me acordé de las cosas que veo en Youtube, o investigo de juegos educacionales que son de los ’90, como Math Blaster. También se les llama juegos EduTainment. Entonces decidí que esa era la estética a la que quería diseñarlo, es amigable para los niños. Lo quise hacer lo más parecido al Teíto original, pero que tuviera algo más vivo o alegre, ya que Teíto se ve neutral o sin emociones.

Lo hice feliz y lo dibujé posando, saludando. Me gustaría a futuro diseñar un videojuego educativo de Teíto.

¿Cuánto tiempo te demoraste en hacerlo?

15 minutos. Lo primero que hice fue abrir Paint en mi computador. Hice dos diseños distintos, uno que cambié al uniforme de colegio en lugar del buzo, y luego volví al diseño actual, que es con el buzo. Le puse TEI a la polera para que se sepa que es Teíto, ya que el original no tiene eso.

¿Usaste alguna técnica especial?

No, ni siquiera usé boceto, lo hice improvisando con Paint. Quisiera agregar que se lo mostré a mis amistades para que supieran cuál es la mascota de mi colegio y estuvieron muy felices de que lo hayan aceptado y de que me hayan invitado a esta iniciativa.

¿Qué viene después de esta creación?

Me encantaría definitivamente seguir colaborando en este tipo de iniciativas. Estoy pensando en hacer una empresa que se llame Duda Soft para poder tener una marca para mis juegos. Me gustaría que la comunidad sepa que este dibujo lo hice yo. Este año hasta ahora ha superado mi expectativas, me siento mejor que otros años, no sé por qué, simplemente me siento mejor.

Sam Seguel Mardones III°C 5 de abril 2024